LOS CARNAVALES DE LA HISTORIA

Texto para el Carnaval 2002 (I)  

El Carnaval de Cádiz lo podemos subdividir en muchos Carnavales. Podríamos decir que cada gaditano hace un Carnaval distinto, hace su propio Carnaval según en la actividad en que se encuadre:
El Carnaval del que sale en una agrupación (corista, comparsista, chirigotero o cuarteteto).
El Carnaval del que toma parte de la Cabalgata.
El Carnaval del que se disfraza.
El Carnaval del que se sienta en la avenida en una silla a ver pasar la Cabalgata.
Etc, etc...

En Cádiz, como ciudad andaluza, el cante de su folklor se suele hacer de manera individualizada, por tanto aquí tenemos ya la primera Renovación: Cantar en grupos. Lógicamente de aquí nace la rivalidad de los grupos y todos quieren ser los mejores tanto en tipos como en letra y música, que a su vez se renueva cada año para no parecerse en nada a lo del año anterior, ni a lo de su grupo ni a lo que hicieron los demás grupos.

Comenzamos recordando a Rodríguez, El Tío de la Tiza. ¿Cuál fue el verdadero éxito de este gran autor? Pues fue el hombre que con su exquisito buen gusto supo dotar a su comparsa de un nuevo atractivo ya que el coro en sus comienzos no se diferenciaba en nada de la murga o chirigotas, y Rodríguez logró darle una nueva imagen revolucionando sus gestos.

Su primer logro lo podemos encontrar en el 1892 con su comparsa "El Ferrocarril", que se puede considerar como un antecedente del coro en carroza, aunque en aquel entonces no fuera más que un atrevimiento llevado por el afán de conseguir la perfección del tipo, ya que este coro o comparsa se componía de la máquina y el fogonero y en el vagón los viajero eran los que cantaban asomados a las ventanillas. Lo novedoso era que el tren andaba impulsado por los propios coristas, causando tal sensación que impulsó al Tío de la Tiza como el autor más popular y renovador de su época.

Después sacó "Los Pajaritos" con sus nidos entorno al cuerpo, así llegamos al año 1896 cuando por primera vez sube a su comparsa en una carroza -Los Claveles-y otra vez este gran pensador rompe con la tradición. Ya tenemos el Coro en Carroza. No para ahí la cosa y empieza a meterle mecanismo al tipo:
-"Los Volaores" con el movimiento giratorio de sus aspas.
-"Los Relojes" con su cu-cu que cantaba
-"Los Abanicos" que se abrían y cerraban.

Fue tal el valor que se le dio a estas innovaciones que en 1900 se crea un premio para la agrupación que presente más novedad y originalidad en el tipo, lógicamente se lo llevó el Tío de la Tiza. Después este hombre se marcha a Sevilla y después de su muerte le salen imitadores pero pocos renovadores.